Establecen norma para el procedimiento de despido

En el régimen laboral de la actividad privada prohibir el ingreso del trabajador al centro de labores mientras esté exonerado de asistir al estar inmerso en un procedimiento de despido, no configura un despido incausado o de hecho.

Este constituye el principal lineamiento jurisprudencial que se desprende de la sentencia recaída en la Casación Laboral N° 18716-2017 Lima, mediante la cual la Segunda Sala de Derecho Constitucional y Social Transitoria de la Corte Suprema de Justicia fija una nueva pauta aplicable al procedimiento de despido y se declara infundado ese recurso interpuesto en el marco de un proceso ordinario de reposición laboral por despido incausado.

Fundamento

En el caso materia de la casación se debatió si el impedimento del ingreso de un trabajador al centro de labores durante el procedimiento de despido al cual era sometido, constituía un despido incausado.

A criterio del supremo tribunal, cuando en un procedimiento de despido, el empleador en uso de la facultad prevista en el segundo párrafo del artículo 31° del Texto Único Ordenado (TUO) de la Ley de Productividad y Competitividad Laboral, aprobado por Decreto Supremo N° 003-97-TR, opte por exonerar al trabajador de su obligación de asistir al centro de trabajo, sin establecer el término para su reincorporación, se tomará como plazo máximo el otorgado en la carta de imputación de cargos que no será menor a seis días naturales.

Pero si se prorroga el plazo para la presentación de descargos, automáticamente se ampliará la exoneración al trabajador para no asistir a su centro laboral con obligación del empleador de abonarle las remuneraciones y demás derechos que le corresponda por ese período, precisa el colegiado. En cuyo caso, deberá concluir esta segunda prórroga con la correspondiente carta de absolución o de despido según sea el caso, precisa.

No obstante, la sala suprema considera que, en ningún caso, el plazo para la presentación de descargos deberá exceder un plazo razonable conforme a la naturaleza de la falta imputada.

Con estas premisas, el colegiado determina que la empresa demandada, al notificar al trabajador demandante con la carta de preaviso de despido, le otorgó el plazo establecido en el artículo 31° del Decreto Supremo N° 003-97-TR (seis días), para evacuar los descargos que considere pertinentes, y que a su vez, conforme a esta norma, se le exoneró de asistir al centro de trabajo mientras durara el procedimiento de despido.

Por ende, concluye que la exoneración del trabajador de asistir a su trabajo se mantenía hasta que la empresa le emitiera la correspondiente carta de absolución o de despido.

Así, no resulta sostenible ni razonable la actitud del trabajador de apersonarse a su centro de labores finalizado el plazo de seis días para la absolución de los cargos imputados en su contra, en virtud de que el procedimiento de despido aún no se había consumado, puntualiza la sala suprema.

Además, constata que la empresa dio por concluido el procedimiento de despido en contra del trabajador con la carta de despido notificada un día después del apersonamiento al centro de labores.

El supremo tribunal determina, entonces, que en la etapa de decisión la empresa no solo dio por finalizado el procedimiento de despido mediante comunicación escrita debidamente notificada al trabajador, sino que también respetó los principios de razonabilidad e inmediatez, al obrar con prudencia para cautelar un plazo inmediato y razonable entre el momento en que el trabajador presentó su carta de descargos y el momento en que la empresa impuso la sanción de despido.

En consecuencia, el colegiado descarta la existencia de un despido de hecho o incausado por haberse apersonado el trabajador a su centro de labores antes de recibir la comunicación expresa de su empleador, pues el trabajador tenía conocimiento de que el vínculo laboral estaba suspendido al hallarse en trámite el procedimiento de despido.

Por lo tanto, al haber existido una expresión de causa en el despido del trabajador tipificada en la normatividad laboral vigente, la relación laboral se extinguió con la carta de despido remitida al demandante, concluye la sala suprema. Ante esto, declaró infundado el mencionado recurso de casación.

Trascendencia

A juicio del laboralista Jorge Luis Acevedo Mercado, resulta importante que la Corte Suprema establezca y ratifique la posición que asume en este caso. Toda vez que mientras no termine un procedimiento de despido que consiste en el envío de la carta de imputación, los descargos del trabajador y por último la decisión final de la empresa, el trabajador sometido a este procedimiento no se puede acercar al centro de labores si es que el empleador lo ha exonerado de asistir, explicó.

Además, sostuvo que en este caso si el trabajador lo hace, luego de este fallo de la Corte Suprema tampoco puede alegar despido incausado, por lo que válidamente la empresa puede prohibirle el ingreso. Así, ante este pronunciamiento de la máxima instancia judicial, Acevedo recomienda a las empresas respetar siempre el principio de inmediatez en el procedimiento de despido. Los empleadores deben tener siempre presente que al pasar el plazo de seis días que establece la ley para que el trabajador presente sus descargos o inmediatamente después que este los haya presentado, se debe tomar una decisión respetando ese principio, indicó.

Al respecto, considera que el empleador no puede demorarse 30 días para decidir después de recibir los descargos del trabajador ni tampoco se puede demorar 8, 10, 15 o 20 días para tomar una decisión, luego de culminado el plazo de seis días que tiene el trabajador para contestar la carta de preaviso y no la haya contestado. En un procedimiento de despido, el empleador tiene que decidir rápido, manifestó el experto, que se desempeña como socio de Benites, Vargas & Ugaz Abogados.

Fuente: El Peruano

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